El Show debe Continuar

Y Finn dijo ¿Cómo es que dice la frase? Ah, sí, El Show debe Continuar. Al ver este capítulo de Glee, recordé un par de momentos cuando yo era bailarina de Ballet. Mi maestra, Odily, siempre nos recordaba que se nos podía deshacer el moño o salir volando una zapatilla, eso no importaba, incluso al caerse te debías levantar. Esa lección me servía en y fuera de un escenario pero parece que con los años si no reforzamos algunos aspectos se nos terminan olvidando.

Hoy tuve que poner en práctica el adagio. Recuerdo haber puesto en detergente una ropa, incluyendo mi uniforme de la universidad, pero el día fue pasando y surgían otras prioridades así que no fui a lavar. La frescura de la noche llegó y pensé en qué hacer. Por un rato decidí que no iba a lavar, porque tenía libre la mañana del día siguiente. Pero hubo un ímpetu diferente en mi compromiso y decidí ir a lavar a pesar de que el agua de la pila había quedado sucia y de que no había suficiente presión como para llenarla. Tuve que llenar una cubeta y estar lavando a poco. De repente empezó a llover y aunque estaba lloviendo y me mojaba un tanto, continué. 

De repente se vea como una anécdota trivial, pero me gusta celebrar los pequeños logros, debido que cuando se suman, constituyen algo grande, y sin ellos no sería posible. Así que ahora puedo iniciar mi mañana sin ningún pendiente, y simultáneamente es una tarea menos en la lista. 

Sigan su show, 

La creatividad se forja en las peores situaciones, 

Es importante saber que esa habilidad creadora

Nos hace fabulosos.

Con amor, 

Amparo Cribas. 

Septiembre con Ustedes

Me comprometí a escribir acerca de distintas propuestas de mis lectores. Mi opinión es una más, pero si hay algo en ella que le ayude, bienvenida sea a su vida.

Lo Privilegiados que Somos

Una de mis amigas pidió que escriba al respecto. Realmente, muchas veces me siento mal porque tengo que sobrellevar muchas situaciones sola, y aún más ahora que mi papá se ha ido. Pero, creo que a veces al comparar nuestras experiencias con las de otras personas nos damos cuenta de que para nadie es fácil. Todos cargamos algo y algunos soportan más. 

Siento que específicamente en nuestro país y comunidades podemos observar cómo se necesita. Así que realmente con las comodidades que disponemos podemos salir adelante, ayudar a otros y ser agradecidos porque somos privilegiados. 

Mi mensaje no es un atavío, quiero hacerlo simple. Aunque tengamos muchos problemas y a veces incluso estemos desahuciados, tenemos una obligación de hacer de nuestras vidas algo significativo. Para que puedas funcionar óptimamente sucede mucho ahí dentro, en tu organismo, y hay personas que no podrán disfrutar de ello. 

Así que dar nuestro mejor esfuerzo en todo, o siquiera intentarlo (en caso de que alguna psicopatología o enfermedad de otra índole nos lo impida), es la valentía que debemos “forjar”,“construir”. 

Así como somos tan osados para ser unos malcriados, también debemos canalizar esa furia en nuestras ganas de vivir, porque si no creemos en los milagros, basta con verte en el espejo.  

No tener auto-compasión, no es una opción, porque a veces solo nosotros mismos sabremos lo que sufrimos, pero… “hay que tener rigor” para salir adelante. Aceptemos que si no nos forzamos, algunas metas jamás serían logradas. La disciplina es saber que aunque nos cueste y no queramos hacer algunas cosas, más va a costar jamás ver resultados y vernos hundidos en un anhelo eterno que no se satisface. 

Con Amor, Amparo Cribas 

¿Cómo tratar con compañeros irresponsables?

En la universidad, en el colegio, en el trabajo, en nuestra casa… existen personas irresponsables y porque ésto es una realidad, aprenderemos a lidiar de una excelente manera con este inconveniente.

Lo primero a considerar es que no te puedes deshacer de ellos. Es un deber trabajar con ellos. No obstante, en la última instancia, sí se tiene que hacer algo.

1. Una actitud positiva. Atención, querido o querida, tengo que hacerte saber lo siguiente: eres un líder y tienes que jugar un papel en especial. Para desempeñarlo de manera sublime es importante que mantengas siempre la calma. Con toda la elegancia del mundo debes excluir de este ambiente de trabajo “los prejuicios” y debes pensar que tu equipo es el mejor “un sentido de pertenencia” siempre marca la diferencia.

2. El plan de trabajo. Este primer paso debe hacerse, una vez al tener claro lo que el catedrático o jefe pide. Como decimos los hondureños “en el acto”. Así que anota las partes de la asignación y distribúyelas lo más equitativamente posible. Debes anotar fechas preliminares y fechas finales.

3. ¿Debo o no, delegar? Buena pregunta. Sí, tienes qué. ¿Y si soy muy meticuloso? Bueno, puedes serlo, pero no creo que quieras ser un tonto, a la vez. En fin, delegar a veces puede costarnos mucho, pero te tengo un truco. Estipula fechas muy próximas a suceder. Así tendrías tiempo para revisar cómo va todo quedando, y podrán entre todos buscar viables correcciones.

4. El 80% es suficiente. Al igual que algunos de ustedes, soy a veces muy exigente. Pero, créanme, que algo esté bien en el 80% puede salvarnos de mucho y luego como en el paso anterior es mencionado, sólo hay que retocar lo hecho. Ésto será mejor que hacerlo todo por tu propia cuenta. Aunque ya sé que me dirás que en algunos casos todo está malo, pero…Mantengamos la esperanza, no siempre ocurre lo peor.

5. Quien trabaje obtendrá sus puntos, para que todo sea justo. De lo contrario, nos veremos en la dura situación de tener que privarnos de escribir algunos nombres en las portadas. Cuando llegues a este punto debes tocarlo con delicadeza, ya que si lo dices con el tono incorrecto podrá sonar rudo. Puedes intentar algo así: “Chavos, yo sé que todos tenemos responsabilidades, y ésta no es la excepción, esforcémonos para obtener todos los puntos. Y bueno, queda claro que quien no trabaje no puede ser partícipe de los resultados que por esfuerzo de otros se ha ganado. Así que para evitar incomodidades, hagamos cada quien conforme lo hemos planeado.”

Eso es lo que utilizo y me ha funcionado, espero algo de ello sea útil también para ustedes. En el escenario más oscuro tendrán que interceder de distintas maneras, mas espero que no tengan que llegar a tan penosos casos. Recordemos que una voz con determinación pero suavidad a la vez, es la clave para saber tratar con los demás. Por supuesto, que puedo añadir mucho más detalle, pero no es esa mi intención.

Me dicen cómo les va, y recuerden consensuar TODO, esta guía debe adaptarse a un NOSOTROS, y no se puede tomar las riendas como un líder totalitario.

Con amor,

Amparo Cribas.

Les diste un enemigo en común…

Replicó Phil Coulson a la comandante Reyes, después de que ésta se mofaba de que él tenía un mal equipo. Fitz-Simmons, un físico nuclear y una bioquímica y Grant Ward, un agente de combate de S.H.I.E.L.D. pasaban discutiendo por discrepancias en el modo de operar cuando estaban en campo. Sin embargo, en el segundo episodio de la primera temporada al ser secuestrados en su propia nave, se unen para encontrar la solución más viable y la hallan. (Realmente, amo esa serie, la veo desde que tengo quince años.)

En esta ocasión les hablo al respecto porque considero que independientemente del origen que tengamos lo único que tenemos que tener fijo en nuestra mirada es un objetivo común. Por favor, en cada situación que enfrentes mantente como un líder, sim dar lugar a los sesgos y comprométete con lo que quieres lograr.

En nuestra vida, todo es más fácil cuando se lucha por una causa y que ésta sea común. No siempre es fácil. Digo, en algunos casos, hay muchos obstáculos. Por ejemplo, recuerdo en el colegio haber trabajado con una muchacha que me detestaba, pero yo estaba consciente de que ella posee habilidades y que éstas serían útiles para alcanzar la meta colectiva. Ella sabía lo mismo de mi persona. Por lo tanto, logramos montar grandes proyectos a pesar de las discrepancias emocionales que existían.

Busca un enemigo en común…

Te ahorrará problemas y te beneficiará muchísimo.

Con amor,

Amparo Cribas.

Busca un amigo

La respuesta es no. No puedes luchar con ésto solo, Ricardo. “Pero, nadie me puede ayudar.” – “Hay alguien, búscalo”. – “No hay nadie, señorita”. Las excusas crecían y la voz de mi maestra me irritaba una y otra vez, yo solo quería luchar con ésto sin tener que molestar a más nadie. Es mi problema y no el de los demás. “Ricardo, una última cosa: ésto no es para siempre… hoy puedes necesitar ayuda, mañana ya no.” Aquella promesa que me garantizaba que sería una asistencia efímera, me hizo proceder. Busqué un amigo.

La ayuda idónea no es fácil de encontrar, pero cuando la necesites ve por ella, aparecerá.

Amor humano con Anatomía de Jirafa

Ámame como humano,
con anatomía de jirafa,
con las mismas 7 vértebras cervicales,
pero con el doble del tamaño nuestro,
asfixiame con su grandeza
y quítame la hipoxia con su corazón,
que equivale a 50 de los nuestros,
con potencia que anhelo que nos pertenezca,
con intensidad que aumenta día con día.

Cuando me enamoré…

Hace poco me enamoré. Creo que fue a finales del primer periodo de este año, ya ni segura estoy; me gusta olvidar lo irrelevante…Recuerdo cada día siendo aún más entretenido de lo normal. Recuerdo, estar pendiente de cada mensaje, de cada detalle. ¡Qué ingenua, fui! Me es ahora muy hilarante… ustedes saben, cuando entregan su tiempo a una persona pese a los compromisos, para que al final todo resulte en NADA.

Y bueno, lo gracioso es que uno siempre piensa en que “this will be the one” en que él será el indicado, o que esta vez las cosas sí funcionarán. Fue bonito. Como toda oportunidad para amar, me divertí en las ilusiones, en las mariposas, en eso. Fue bueno, en su momento. Le escribía al menos tres poemas a diario, y ahora esos están en algún rincón de mi Google Drive, porque como sabrán, a veces no se escribe mucho a mano… total que siempre tengo que pasarlo al procesador de texto para publicarlo.

Este relato no tiene mucho orden, así que: “no lo busquen”.

Sólo quería compartirles esta trivialidad porque aún siendo una…forma parte de nuestras vidas.

Vale probar en el amor, siquiera para tener bien claro LO QUE NO QUIERES.

Saludos a todos mis lectores,

su tiempo invertido aquí hace que la sombra de nuestra soledad se desvanezca.

Sus comentarios son siempre bienvenidos, por aquí o directamente a nykollcribasc@gmail.com

Pronto estará disponible el primer poemario en PDF, una colaboración con mi amigo, David Melgar.

Cuando no hay energía eléctrica …

Recuerdo haber estado leyendo un buen articulo tocante a cómo el atletismo extremo es la nueva crisis de la Edad Media… al mismo tiempo veía por partes One Strange Rock en Netflix. Hasta que… sí, mi televisor y mi ventilador se apagaron, así que tuve que enfocarme en una sola cosa, terminar de leer.

A veces, al tenerlo todo, lo queremos todo ¿les ha sucedido? Es por ello que creo que cuando no hay energía eléctrica, es importante recordar que a veces la nuestra también puede agotarse y definitivamente lo hace mucho más rápido que la eléctrica. Así que, primero, lo que más urge.

¡Saludos a todos! ¡Gracias por su tiempo aquí! Recuerden que su opinión en estos comentarios o por correo nykollcribasc@gmail.com son bienvenidos.

Una Cierta Nostalgia de Julia Herrera

Julia Herrera, conocida por sus amigos como Jules, es una cineasta hondureña de 36 años de edad que lleva más de una década trabajando en el medio de las comunicaciones. Es colaboradora y socia de FAV MAG, la casa de los artistas hondureños, desde hace un año. Les presento esta pequeña entrevista que nos detalla los puntos más básicos de una de sus más queridas empresas, el cine de autora. Si pudiera describir a esta maravillosa mujer, en tres palabras, serían: arte, disciplina y calidad. Todos sabemos que esa combinación es sinónimo de éxito y basta conocerla para darse cuenta de que no escatima su talento para fines personales, los extiende a otros para ayudarnos a progresar en cualquier ámbito en que sea capaz de cooperar. 

¿Cómo y cuándo empezó tu interés por el cine?

Mi interés en el cine como profesión comenzó en la universidad. Yo estudiaba Licenciatura en Comunicación y Publicidad en UNITEC. Cuando cambiaron el plan de estudios de la carrera, por primera vez, añadieron tres clases finales que eran electivas. Entonces podías escoger entre las áreas de: Cine, Producción de TV y Administración de Empresas. Y yo pues opté por cine y llevé las asignaturas de Cine Documental, Crítica y Análisis Cinematográfico y Cine Digital. Realmente, me encantaron. Luego, hice mi práctica profesional en una de las productoras pioneras en Honduras: terco Producciones. Fue tan buena la experiencia que me quedé trabajando cuatro años con Katia Lara y Andrés Papousek.

¿Cómo nace el corto Una cierta nostalgia?

El corto nace porque yo siempre he laborado como asistente de dirección y producción. Entonces quería hacer mi primer ejercicio como directora o productora, y me dije: “haré un tres minutos al igual que los de primer ejercicio en escuelas de cine como la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV)”.

En la universidad había hecho un cortometraje para televisión que fue una adaptación de El Corazón Delator de Edgard Allan Poe y me gustó mucho porque aprendí cómo se trabaja en colectivo y aunque los resultados se pueden ver un poco desdeñosos desde la óptica actual, en aquel momento, los profesores lo mostraban como ejemplo en las clases e incluso fuimos selección oficial del Festival Ícaro.

El caso es que pensé: “voy a hacer nuevamente una adaptación, pero quiero algo con lo que me identifique”. Fue entonces cuando llegó a mis manos un libro extraordinario titulado: Una cierta nostalgia, de la hondureña, María Eugenia Ramos. Había en él un cuento para su papá que llamó mi atención, tan solo por la dedicatoria. Yo me identifico con la idea de dedicar mi obra a mi padre que tanto me incentivó a hacer lo que me gusta y que pocos días antes de morir me regaló mi primer libro de cine. Y esa fue la cosa mágica que hizo que escogiera el cuento también llamado Una cierta nostalgia para hacer mi corto.  

Después todo ha sido un coincidir de ideas, ganas y tiempos con todo mi crew.  

¿Cómo fue la elaboración del guión?

Esta pregunta me encanta. Porque puedo darle los créditos a mi asesor de guión, Oscar Estrada, y a mi cómplice en el crimen, Eduardo Moradel. Yo sabía que quería hacer un corto, pero en principio Eduardo iba a ser el director y yo la productora. Fuimos los dos a buscar a Oscar que estudió cine con especialidad en guión en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Esteban de los Baños en Cuba. Y tuvimos una sesión maravillosa donde Oscar muy didácticamente nos mostró los tipos de adaptación y las diferencias que pueden haber de un guión adaptado a un producto realizado con esa directriz. De esa reunión surgió la idea del corto y más tarde a mí me tocó trabajo de mesa, supervisado y asesorado por Oscar. En más o menos seis meses estuvo listo el guión.  

Después yo llevé un taller en el Centro Cultural Español en Tegucigalpa con Laura Bermúdez llamado “Pensar en otro cine”. En esa ocasión no sé bien por qué sentí que esa historia que yo había escrito era tan personal que tenía que dirigirla también. Hablé con Eduardo para explicarle las razones por las que yo quería dirigirla, asimismo porque quería que él fuera el director de cinematografía. Aceptó y acá estamos.

¿Qué artistas están involucrados en el proyecto?

Voy a dar los nombres sin su respectivo cargo porque sería como dar los créditos antes de que el proyecto esté listo. Los y las artistas involucrados(as) en el proyecto hasta ahora son: María Eugenia Ramos, Oscar Estrada, Eduardo Moradel, Julia Herrera, Diana Spencer Robinson, Daniela Zavala, Susseth Lardizábal, Iveth González, Eduardo Valle, Diana Green y Juan Carlos Peñalva. Hay otras personas, como patrocinadores y otras que nos ayudaron y habría que agradecer, pero lo vamos hacer en los créditos del corto.

¿Cuándo se planea el estreno?

Estamos haciendo todo lo posible para inscribirnos a tiempo en el Festival Internacional de Cortometrajes Diario El Heraldo y quedar seleccionados. Si lo logramos, estaremos en las salas de cine del festival más importante de cortometrajes de Honduras, aproximadamente en octubre.

Por Amparo Cribas.

Ser ateo no es sinónimo de “Oportunidad para Evangelizar”

Cuando era pequeña, alrededor de 11 o 12 años, admiraba y aún lo hago, a uno de mis tíos, él no cree en Dios e incluso, cuando puede, hace chistes profanos. Todo este caso me parecía extraño, porque realmente era el único en mi familia… Crecí con preguntas, los típicos ¿Por qué? Él debe estar mal… Pero según fui creciendo, eventos diversos me hicieron hacerme cada vez menos esos signos de interrogación. Mi relato lo comparto aquí.

A mis 14 años, hubo una maestra que cambió mi vida, me obligaba a leer libros para aprobar mis clases, y eran cristianos. La verdad, no sentía nada de aversión al respecto, aunque “no tuviese opción”, yo amo leer. Ese alimento literario que era cada vez más asiduo hizo que mi espiritualidad y teísmo crecieran, aunque mi religiosidad fuese una extraña mezcla de protestantismo evangélico y catolicismo. Mis ideales cristianos se arraigaron tanto que ahora eran algo crucial para mi vida moral; eso me evitó muchos problemas en mi adolescencia.

En una ocasión, recuerdo estar viendo un programa de televisión local, en el cual entrevistaban a un ateo, acerca de todas sus teorías y razones por las cuales no creer en Él. En el transcurso de la transmisión, dieron oportunidad, para que los “cristianos” llamaran y participaran. Mi rostro se llenó de vergüenza cuando escuché: “Ese hijo de la gran p… se va a ir al infierno, por no creer en Dios” “Es un semejante estúpido”… las opiniones seguían y no hubo ningún comentario digno. Esa noche me tomé el atrevimiento de contactarme con ese Señor, y decirle que eran fanáticos, y que lamentaba mucho que gente que decía creer en YHVH, fuese así.

Me di cuenta de una cruda realidad, el cristiano, tergiversa el evangelio, escuchan la homilía y también la prédica como una verdad absoluta. Me gustaría que mis hermanos fuesen más inquisitivos, que estudiaran la Biblia, y que no creyesen que una sola interpretación es la correcta. Hay que desarrollar criterio, porque de lo contrario, podría haber una confusión entre quién es el cristiano aquí… A veces, les basta con escuchar que alguien es ateo para verlo con lástima y empezar a predicarle, cuando en realidad, no se puede creer uno tan importante como para cambiar las ideologías de alguien en un segundo.

Quiero concluir, con ésto: “que alguien no crea en Dios no interfiere con que tú lo hagas”. Tienes que estar seguro de tus creencias y no buscar formas de respaldarlo frecuentemente, cuando el Señor, ya conoce cuánto le amas. Los ateos no tienen por qué ser excluidos tampoco de nuestra cartera de amistades. El mejor testimonio de fe que puedes ofrendar es “EL AMOR”, sin distinción alguna. En la universidad he experimentado conocer a un ateo, que se ha convertido en un verdadero amigo, y ha hecho cosas por mí, que ni las personas a quienes más expectativas les he guardado, han superado.

No todo es blanco y negro, también hay gris.

Te quiero mucho,

Luis Fernando Garay.

Cuando la medicina me jugó una mala pasada…

Ese día estaba ansiosa por obtener mi nota, la maestra, gritó un nombre, y mis nervios hicieron que mi geniculado medial me fallara al oir, porque ésto fue lo que dije: “¡Bilirrubina, le llaman!” … “¡Me llamo Ludivina!” Me gritó enojada la muchacha. Les juro que nunca me había sentido tan avergonzada, me dio mucha pena haber escuchado eso de forma tan tergiversada. ¡Pero bueno! ¿Qué se podría esperar de una estudiante de medicina?

Sadín

El color blanco de las amorfas nubes acariciaba el velo que sus ojos contemplando estaban. Su mirada estaba perdida en rompecabezas de copiosas, cargadas, engorrosas ideas. El joven rostro de Sadín existía en otro lugar, pero no en la piel de esos veintiocho años.

“¿Qué haces aquí todavía? Ya se fueron todos tus alumnos.” “Yo sé Renata, pero… Nada, otro día te cuento. Iré al aula a recoger mi maleta.”

Regresó a las cuatro paredes, se sentó frente a su escritorio y el rumiante estado prosiguió, aunque esta vez un soliloquio lo acompañó…

” ¿Por qué a los seis años de edad se les tiene que privar de uno de sus más valiosos derechos? ¿Por qué no pueden tener algo tan fundamental como la familia? “

¡Quisiera cuánto que el entusiasmo que Carlos tiene se reflejase en las pupilas de Juan! ¡Cómo quisiera que el amor que a uno se le da, también fuese conferido al otro! ¿Qué tanto cuesta responsabilizarse por un hijo? ¿Qué piensan? ¿que sus acciones no hacen miserables las vidas de esas pueriles criaturas?

El anciano de vista cansada, con iris azules apagadas y senescentes, tez con nudos y alentado paso se acercó y su mano en la espalda de aquel desahuciado ser posó. “¿Qué te pasa, muchacho?” Los suspiros precedían la garantizada respuesta. “No pasa nada, don Guillermo” “No pido detalles muchacho, sabes bien que para mí la prudencia es la madre de todas las ciencias, así que cuando estés listo, estos oídos de presbiacusia, como me dicen los doctores, estarán aquí para escuchar, aunque con mis debilidades, pero puedes contar conmigo, papayito “.

En ese momento, las arrugas de la piel del viejecillo, se lanzaron también, a acobardar las ganas de hablar en Sadín. Pues, justamente son esas las cosas que no puedes decir, las que tienen que resolverse en casa, pero que en su camino hacia la revelación sirven como bate de destrucción, como ácidos que aniquilan la sensibilidad que en las paredes del amor están.

Tomaría Sadín, la peor de sus decisiones, y la mejor a la vez. Continuar con su esposa después de que lo había engañado, porque sabía que los niños después de una separación son diferentes, porque sencillamente tienen algo. Determinaba entonces, quedarse, como anatema…sacrificando cada minuto de dignidad y paz por la vida de su hijo.

Manuel, tu padre te hará feliz siendo infeliz.

Las mañanas

Mornings

Me gusta el olor a mañanas sin horario más que el que yo he estipulado.

¡Cuánto no escribirle a ellas si me llenan de paz!

Hoy es sábado, 10/8/2019 y estoy disfrutando de la primer mañana de vacaciones.

Me gusta estar así, con el resplandor del sol saludando mi ventana,

con mis dedos entretenidos en letras que entretejen párrafos.

Me gusta mucho, escuchar las canciones que me relajan y bailar me hacen.