Colegas de Cristo 

 

Basado en 1 Corintios 1:6-9

Nosotros  somos los confirmadores y testigos del evangelio. Cuando decidimos proclamar lo que él hizo más personas lo conocen. Nosotros trabajamos para ser sus representantes y Dios por su fidelidad  nos paga manteniéndonos firmes en fe y espíritu. Él  nos bendice con dones , es decir, provee conforme a nuestra necesidad.

Cuando tomamos a Dios como nuestro jefe nos convertimos en colegas. Esta metáfora nos puede ayudar mucho en nuestra vida espiritual, pues todos sabemos que si tenemos un trabajo adquirimos un compromiso.

No hay nada más lindo que trabajar junto a Dios. Sabemos que nos llenará de gozo y que cuando no sepamos cómo salir de un problema él nos sacará de allí. La experiencia que ganamos en este digno trabajo es una fe más fuerte que aprendió a serle cabal a Dios, tal y como él es con nosotros.

Sé que a veces estamos cansados ya sea físicamente o incluso a veces es peor cuando sabemos lo que queremos pero las emociones nos detienen. Pero una vez nos convertimos en colegas de Cristo ya nada nos puede separar de su amor y sabemos que su amor nos da descanso, nos da paz y una esperanza firme.

Si hoy sientes que no tienes motivo para seguir recuerda que Cristo es más que un motivo, él es el camino, la verdad y la vida. Para los Cristianos sólo hay pausas pero jamás finales, por su gracia somos salvos. ¡Adelante!

Idolatría Moderna 

 

Nada ni nadie además de Dios  debe ocupar el primer lugar en nuestras vidas… eso lo escuchamos a diario, pero ¿por qué será que aun recibiendo tanta bendición del Señor se nos hace difícil guardarle ese puesto? ¿Será que hay cosas o personas impidiéndonos tan hermoso fervor? En absoluto.

Casualmente cuando mi tía me regaló este celular yo recién experimenté un cambio radical en mi vida espiritual. Por lo tanto, sólo he descargado música cristiana y me he llenado de contenido edificante. No es que antes no lo hubiese hecho, pero ahora lo hago con una devoción firme y motivadora. Quise entonces compartir en este artículo acerca de la idolatría moderna a la cual nos afrontamos.

1. La aceptación social. 👌👑💰💲😎 Todos estamos propensos a sentir presión social y por esta razón muchas veces hacemos cosas que están en contra de nuestros principios cristianos sólo por recibir un aplauso o la aprobación de aquellos que aparentemente son geniales.

Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente, sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo. (Gálatas 1:10; NTV)

2. Las personas y cosas.💏👴👩👳⌚👓👔💄👞 Las personas son importantes pero Dios va siempre antes de ellas. Algunos ídolos no muy notorios podría ser algún miembro de nuestra familia, amigos o pareja. Otros, dinero, artefactos, juguetes, tecnología, lujos, figuras públicas o dibujos animados, e incluso personajes de historias.  Tengamos cuidado de no subir a nada ni nadie en un altar y adorarlo.

3. Los pasatiempos.📚🔮📞✒🎨📷 Muchos dedicamos tiempo a nuestros pasatiempos y está bien, mas cuando nos excedemos ignoramos el tiempo que debe ser guardado para Dios y nos enfocamos tanto en un plan para estos que al final nos termina desviando de nuestra misión principal como Cristianos.

P.D. También incluyo esas actividades en las redes sociales.

4. Nuestro Sueño.🎻🎹🎯🎲🎬🎥 Dios ama que seamos felices pero a veces cuando estamos alcanzando lo que siempre hemos querido podemos desorientarnos y llenarnos de egoísmo, protagonismo, y falsedad en general. Para que nuestro sueño no se convierta en un ídolo debe ser previamente entregado a Dios y se debe orar pidiendo fortaleza y determinación para no renunciar jamás a nuestra relación con el Señor.

5. Los vicios.🍻🍺🍭 Existen los vicios comerciales que todos ya conocen, pero actualmente hay otros vicios como a los videojuegos o libros; “son inofensivos” pero cuando preferimos hacer esto en lugar de leer la Biblia o ir a la Iglesia entonces se puede ver su transformación directa a idolatría. Cabe mencionar que nadie merece ser esclavizado a ningún vicio y se puede salir de ello con la ayuda de Cristo.

Lo titulé Idolatría Moderna, pero en general este tipo de cosas siempre han existido y es hora de ponerles un alto y ser sensibles al llamado de Dios. Él ha sido siempre fiel y traicionarlo con estos ídolos es lamentable. Así que manos a la obra y a deshacernos de todos estos estorbos.

Con Amor,💟

Amparo Cribas.

¡A perdonar!

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Sin duda alguna ser indulgentes es una de las cualidades humanas que más nos cuesta desarrollar. Estar enojados a veces puede considerarse como algo normal y justo, pero a la vez puede causar mucho sufrimiento, más aún cuando nos resentimos y somos rencorosos. En la carta del apóstol Pablo a los Efesios el versíulo veintiséis nos insta a olvidar rápido.

«Si se enojan, no pequen.» No dejen que el sol se ponga estando aún enojados,… (NVI)

Teniendo a un Dios que nos perdona una y otra vez la misma historia, lo mínimo que podemos hacer es ser más tolerantes entre sí. Perdonar es hermoso, y cancelar trabas es aún mejor; es olvidar, y quitar esas fatigas de nuestro camino. ¿Pero cómo puede ser esto posible? A través de la oración encontramos nuestra respuesta. Cuando oramos al Padre y le entregamos las pequeñas peleas del día, él nos llena con su espíritu misericordioso dispuesto a reiniciar, (sí, desde cero)  para que sea él quien rinda cuentas y no nosotros. Debemos darle el control, es decir confiar en que él obrará en la vida de nuestro prójimo conforme a su perfecta voluntad.

Cuando decidimos perdonar y olvidar las fallas de nuestros hermanos nos llenamos con libertad, con alegría, con gozo, y por supuesto con capacidad para amar sin límites así como Cristo siempre lo ha querido.

¡Construyamos paz! 

Con amor,

Amparo Cribas.

¡Dios no es una costumbre!

Dios no quiere ser parte de tu rutina

Generalmente, en un mundo tan lleno de diligencias y distracciones a la vez, somos tentados a ver a Dios como el que siempre está allí. Mas, en realidad Dios es más que el incondicional. El Señor es nuestro Padre, hermano, amigo, psicólogo, doctor, maestro y demás.

Es cierto, a veces nos ocupamos de tanta apariencia para hacer de nuestra vida cristiana una más acicalada. Pero mientras la estamos arreglando con compromisos y hábitos debemos mantener siempre una razón sutil y franca por la cual alabar a DiosNo podemos engañarnos pensando que entre más cosas abarquemos para practicar el bien Dios nos va a bendecir más. Si bien, puede que suceda así, no debe ser esa jamás nuestra motivación. 

En nuestro corazón debe existir siempre un espíritu manso y humilde que esté dispuesto a rendirse ante el poder del Señor aun cuando todo va de maravilla. Debemos estar siempre dispuestos a alabarle a través del servicio y amándonos con sinceridad.

Cuando oramos debemos hacerlo despojándonos de toda clase de interés, cuando oramos debemos quitarnos todas nuestras virtudes y debilidades, bondades y escorias. Cuando oramos, debemos ser una masa moldeable en su totalidad, para que Dios nos de forma conforme a su voluntad.

Si has arreglado muchas cosas para Dios, te pido que recuerdes siempre tu objetivo, para que así no te pierdas; para que así no veas a Dios como una costumbre. El Señor tiene siempre algo nuevo que decirte y no puedes limitarte a alabarle sólo porque sí. Seamos siempre receptivos a través del desapego a todo nuestro orgullo o ego, pues la voz de Dios muchas veces es un susurro y no nos gustaría no escuchar su palabra de sabiduría, paz y sosiego.                                    

Una ley vital; No romper el ritmo.

Con frecuencia nos sentimos aturdidos, locos y hasta desahuciados con la turbulenta ráfaga de problemas que se nos disparan. En algún momento de mi vida cuando tenía 13 o 14 años  veía que todo se venía abajo. Opté por enojarme, por dormir para solucionar los problemas y hasta por llorar exhaustivamente para deshacerme del dolor. No puedo describir esas alternativas como un error porque de no haberlas probado no hubiese descubierto lo que hoy les comparto. ¡Eso no funciona! ¡NO!

Descubrí que el ser humano no es estático y que detenerte en el insignificante cuarto del enojo, o del llanto o del sueño sólo te consigue perder tu tiempo pero no mejorar tu situación. Debemos continuar. Imaginemos nuestra vida sin esos problemas, ¿acaso no sería perfecta? Bueno, entonces lo es. Los problemas son temporales, y son desafíos que tenemos que tomar para darnos cuenta en realidad de cómo Dios puede obrar increíblemente sobre nosotros.

A veces veo atrás y veo cómo la mayoría de las cosas que he logrado se han concebido en un desorden. Y es que nunca me detuve. Todo fue difícil pero mantuve mi esperanza en Cristo y si en él estuvo fue segura. Todo cambio tiene su momento de desorganización pero es sólo porque todo nuestro organismo y espíritu se están adaptando a una nueva condición.

Creo que debes moverte y cansarte de estar en esa miserable condición para poder saltar a otro nivel. Luego, debes aceptar la ayuda que Dios te da porque meramente sin él no somos nada. Finalmente debemos pagar, toda recompensa requiere de un sacrificio, pero les aseguro que la inversión vale la pena.Les invito a sumergirse en el maravilloso plan que Dios ha escrito para ustedes. No les garantiza no pasar por la tormenta, pero sí estar junto a ustedes mientras sucede. ¿Qué más queremos si tenemos al creador de nuestra parte?    

CUANDO ESTÉS EN EL LUGAR MÁS OSCURO, RECUERDA QUE DIOS TE PIDE QUE CONFÍES EN ÉL, Y QUE RECORRAS EL CAMINO QUE TE HA PREPARADO.   

No te detengas, el enemigo sabe que eres sumamente poderoso cuando no te echas a dormir, o a llorar o a quejarte. No quiere que seas una amenaza para él. Es tu decisión creer en sus engaños o aceptar la gracia, energía y espíritu que Dios te brinda para que hagas grandes proezas.

Lo mejor está por llegar…

Ya está llegando…

Llegó.

3 Hábitos que Sinceran tu Relación con Cristo

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Eres diferente.

La Biblia nos provee tantas promesas que dan libertad y si la dan hay que experimentarla. En Romanos 8:12-17  Dios nos titula como sus hijos y también nos invita a ser determinados y a confiar en que ya no somos parte de una naturaleza pecaminosa sino que tenemos poder sobre nuestro auto-control cuando estamos en el espíritu de Cristo.

12 Por tanto, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. 13 Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. 15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡ Abba! ¡Padre!» 16 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. 17 Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria. (Romanos 8)

Lo que les quiero compartir es que el Espíritu es un arma benévola que puede destruir los malos hábitos que tenemos. Esta promesa que Cristo nos hace, afirma que podemos dejar de ser esclavos de las malas costumbres si tan sólo creemos y obviamente: queremos. Entonces, si Dios nos promete que a través del Espíritu podemos lograr cosas grandiosas ¿Por qué limitarnos y seguir cometiendo los mismos errores? A continuación  les comparto 5 hábitos que fortalecen nuestra relación Cristiana.

  1. Lee la Biblia tres veces al día. Cuando tu lees la palabra de Dios te alimentas y por lo tanto debes nutrirte de igual manera que lo haces con la comida física. Como cristianos, no podemos darnos el lujo de ayunar de la proteína, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales que nos provee la Palabra de Dios.
  2. Lee para cambiar tu corazón no para aumentar tu conocimiento intelectual. Si bien es bueno conocer varios versículos y poder citarlos para defender muchas de nuestras creencias es algo que no debe desviarnos del objetivo principal. Pues, lo que interesa es que la palabra de Dios cause en nosotros un cambio radical y que podamos más que divulgarla con la boca, propagarla con acción.
  3. Ora todo el tiempo. Dios no está lejos, él está conmigo ahora que estoy escribiendo y está contigo ahora que estás leyendo. Orar, es hablar con Dios. Es un amigo que siempre esta conectado, que es incondicional y receptivo; se dispone a escucharte. Por eso, es bueno que antes de comer le agradezcas, que antes de afrontar una discusión le pidas discernimiento, que cuando no tengas energía le pidas vigor, que cuando no puedas continuar le pidas que te ayude. No le debes la oración más refinada del mundo, lo único que Él te pide es franqueza y arrepentimiento cuando te equivoques.

Espero te sirvan y los quieras poner en práctica ya que los hábitos dominan tu vida . Recuerda que el Espíritu quiere ayudarte y sólo tienes que tener la disposición para que el cambio llegue a tu vida. Dios es maravilloso, y Él no te abandona nunca, mucho menos cuando quieres mejorar. Así que empieza en este segundo, y tu metamorfosis estará en proceso desde ya.