¿Cómo tratar con compañeros irresponsables?

En la universidad, en el colegio, en el trabajo, en nuestra casa… existen personas irresponsables y porque ésto es una realidad, aprenderemos a lidiar de una excelente manera con este inconveniente.

Lo primero a considerar es que no te puedes deshacer de ellos. Es un deber trabajar con ellos. No obstante, en la última instancia, sí se tiene que hacer algo.

1. Una actitud positiva. Atención, querido o querida, tengo que hacerte saber lo siguiente: eres un líder y tienes que jugar un papel en especial. Para desempeñarlo de manera sublime es importante que mantengas siempre la calma. Con toda la elegancia del mundo debes excluir de este ambiente de trabajo “los prejuicios” y debes pensar que tu equipo es el mejor “un sentido de pertenencia” siempre marca la diferencia.

2. El plan de trabajo. Este primer paso debe hacerse, una vez al tener claro lo que el catedrático o jefe pide. Como decimos los hondureños “en el acto”. Así que anota las partes de la asignación y distribúyelas lo más equitativamente posible. Debes anotar fechas preliminares y fechas finales.

3. ¿Debo o no, delegar? Buena pregunta. Sí, tienes qué. ¿Y si soy muy meticuloso? Bueno, puedes serlo, pero no creo que quieras ser un tonto, a la vez. En fin, delegar a veces puede costarnos mucho, pero te tengo un truco. Estipula fechas muy próximas a suceder. Así tendrías tiempo para revisar cómo va todo quedando, y podrán entre todos buscar viables correcciones.

4. El 80% es suficiente. Al igual que algunos de ustedes, soy a veces muy exigente. Pero, créanme, que algo esté bien en el 80% puede salvarnos de mucho y luego como en el paso anterior es mencionado, sólo hay que retocar lo hecho. Ésto será mejor que hacerlo todo por tu propia cuenta. Aunque ya sé que me dirás que en algunos casos todo está malo, pero…Mantengamos la esperanza, no siempre ocurre lo peor.

5. Quien trabaje obtendrá sus puntos, para que todo sea justo. De lo contrario, nos veremos en la dura situación de tener que privarnos de escribir algunos nombres en las portadas. Cuando llegues a este punto debes tocarlo con delicadeza, ya que si lo dices con el tono incorrecto podrá sonar rudo. Puedes intentar algo así: “Chavos, yo sé que todos tenemos responsabilidades, y ésta no es la excepción, esforcémonos para obtener todos los puntos. Y bueno, queda claro que quien no trabaje no puede ser partícipe de los resultados que por esfuerzo de otros se ha ganado. Así que para evitar incomodidades, hagamos cada quien conforme lo hemos planeado.”

Eso es lo que utilizo y me ha funcionado, espero algo de ello sea útil también para ustedes. En el escenario más oscuro tendrán que interceder de distintas maneras, mas espero que no tengan que llegar a tan penosos casos. Recordemos que una voz con determinación pero suavidad a la vez, es la clave para saber tratar con los demás. Por supuesto, que puedo añadir mucho más detalle, pero no es esa mi intención.

Me dicen cómo les va, y recuerden consensuar TODO, esta guía debe adaptarse a un NOSOTROS, y no se puede tomar las riendas como un líder totalitario.

Con amor,

Amparo Cribas.

Miedo a los Maestros

Miedo a los Maestros - Neyba Cerén

Aún no sé cómo titular este artículo, iré esclareciendo mis ideas paulatinamente y algo se me ocurrirá. Quiero desmantelar un problema que está llevando a condiciones deplorables el potencial creativo que puede surgir en los salones de clases. Es el miedo a los maestros. Este inconveniente es común pero no puede, ni debe, seguirse propagando ¿saben por qué? Es sencillo. El aprendizaje se limita.

Las participaciones de la audiencia brindan la retroalimentación idónea a los catedráticos para que se innove y  se mejore lo transmitido. Sin ellas, lo aburrido viene en camino.

La verdad, tomará mucho tiempo ser detallada con esta nota, pero necesito hacerlo, porque estoy cansada de presenciar auto-humillaciones.  Con esto me refiero a que antes de hablar, mis compañeros ya se sienten abochornados.

Debe ya quitarse esta idea de que el alumno es inferior. Tampoco es superior, es sencillamente, merecedor de respeto; ambos personajes lo son.

Argumenta sin culpa. A algunos estudiantes les parece que argumentar es un pecado, les aseguro algo: no lo es. Claro… no pretendo motivarles a ser malcriados. Ni que traten de impresionar, o llamar la atención. De forma modesta, se puede pedir una explicación si algún dato no es transparente o exponer por qué se considera que esa respuesta es incierta, y por supuesto, todo será mejor si contamos con evidencia de fuentes fidedignas para respaldar nuestro litigio.

El bocho, ya viene, pero tu dignidad se sostiene. Con esta frase me refiero a que muchas de las personas que imparten la clase no tendrán tacto. Take it for granted, honey. Muchos de ellos, serán pobremente subjetivos, y en lugar de aclarar tus dudas buscarán hacerte ver como un tonto. Pero debes considerar dos puntos, uno, eso dice mucho de su poca educación interpersonal, dos, no eres tal cosa, y las personas que respeten, no te verán como uno. En el peor de los casos, aunque nadie buscase apoyarte, debe bastarte saber quién eres por ti mismo, es decir, no buscar la aprobación de nadie, ya que la dignidad es inherente al ser humano.

Las represalias son un riesgo que hay que tomar.  El consejo más valioso que gracias a mi tío Hernán tengo, es: hablando se entiende. Uno no tiene por qué ser prepotente. Las represalias generalmente vienen cuando una persona se enfrenta a los maestros de forma grosera y tratando de hacerlo quedar como un estúpido. Todos nos equivocamos. Algunos son más competentes que otros, pero todos tienen un valor que no se debe pisotear.

Se piensa en muchas ocasiones que quedar como idiotas es un suicidio reputacional. No lo es. Al contrario, el daño radica en quedarse callados. En mi artículo: La Opinión no es una Serie de Requisitos hablo mucho tocante a mi inconformidad en algo similar.

En fin, queridos compañeros, mi intención no es criticarles por tener miedo, ya que las circunstancias no propician un escenario diferente. En realidad, es que se den cuenta que quedarse callados es un grave problema, ustedes se van carcomiendo por dentro y no se dan cuenta de cuán capaces, inteligentes y astutos son. Necesitamos su valentía; su opinión.

Con mi corazón colgando,

y cansada de ver injusticias aún en los sitios de educación,

Amparo Cribas.

La historia detrás de la ilustración:

En mi trabajo como blog, muchas veces hago colaboraciones, en esta ocasión fue con mi buena colega, Neyba Cerén, ella siempre logra sorprendernos con su arte, es auténtico, apasionado y real.

Tomado de nuestra conversación:

Yo quería dibujar una manzana podrida, pero al final decidí que no, porque ésta no necesariamente representa una mala docencia. Entonces, decidí, mejor colocar al profesor armado. Alguien que señala, alguien que te grita, y te mata a veces hasta los sueños. Hace mucho, un estudiante de literatura me dijo que sus educadores son muy groseros al punto de decirle a sus pupilos que jamás serían buenos escribiendo. Y que feo decirle eso a un alumno, que sueña.

Pueden dejar su comentario, o escribirme a mi correo: nykollcribasc@gmail.com para  manifestar sus posturas al respecto. Con gusto les atenderé.