¡Qué te duden todos menos tú!

La duda, y la inseguridad son las enemigas confiables y ¿Cómo olvidar al miedo? Todos estos elementos, son adversarios espirituales. Cada uno de ellos son tu autodestrucción. ¿Y saben qué? Es fácil, pensar que lo merecemos, es fácil sentir que no hay espacio para nosotros en el camino de las personas solventes y exitosas.

Pero, cuando ponemos nuestra confianza en Dios…Todo cambia. Es prácticamente, comprar una garantía, que nos promete que aunque la máquina falle, habrá manera de repararla y de echarla a andar. Nosotros somos esa máquina, y de nosotros depende mucho, pero no todo. Hay un trabajo en equipo.

¡Y sigue siendo Dios, más que una garantía! Porque es que ni siquiera pueden separarse… el humano y él. Su relación se vuelve tan cercana, que luego no hay manera de pensar en nuestras propias fuerzas sin creer en su poder sublime.

Hoy… sólo hoy, vive sin miedo.

Vive con seguridad, confía en que eres más que capaz, porque desde antes que nacieras ya el Señor había puesto cualidades únicas en ti, para que fueran tus aliadas y que con ellas cumplas tus sueños.

✨Oración:
Padre, yo creo en ti.
Padre, yo creo en mí.
Padre, concédeme voluntad y fe para hacer de mis más grandes sueños una hermosa realidad.