¡Qué te duden todos menos tú!

La duda, y la inseguridad son las enemigas confiables y ¿Cómo olvidar al miedo? Todos estos elementos, son adversarios espirituales. Cada uno de ellos son tu autodestrucción. ¿Y saben qué? Es fácil, pensar que lo merecemos, es fácil sentir que no hay espacio para nosotros en el camino de las personas solventes y exitosas.

Pero, cuando ponemos nuestra confianza en Dios…Todo cambia. Es prácticamente, comprar una garantía, que nos promete que aunque la máquina falle, habrá manera de repararla y de echarla a andar. Nosotros somos esa máquina, y de nosotros depende mucho, pero no todo. Hay un trabajo en equipo.

¡Y sigue siendo Dios, más que una garantía! Porque es que ni siquiera pueden separarse… el humano y él. Su relación se vuelve tan cercana, que luego no hay manera de pensar en nuestras propias fuerzas sin creer en su poder sublime.

Hoy… sólo hoy, vive sin miedo.

Vive con seguridad, confía en que eres más que capaz, porque desde antes que nacieras ya el Señor había puesto cualidades únicas en ti, para que fueran tus aliadas y que con ellas cumplas tus sueños.

✨Oración:
Padre, yo creo en ti.
Padre, yo creo en mí.
Padre, concédeme voluntad y fe para hacer de mis más grandes sueños una hermosa realidad.

Miedo a los Maestros

Miedo a los Maestros - Neyba Cerén

Aún no sé cómo titular este artículo, iré esclareciendo mis ideas paulatinamente y algo se me ocurrirá. Quiero desmantelar un problema que está llevando a condiciones deplorables el potencial creativo que puede surgir en los salones de clases. Es el miedo a los maestros. Este inconveniente es común pero no puede, ni debe, seguirse propagando ¿saben por qué? Es sencillo. El aprendizaje se limita.

Las participaciones de la audiencia brindan la retroalimentación idónea a los catedráticos para que se innove y  se mejore lo transmitido. Sin ellas, lo aburrido viene en camino.

La verdad, tomará mucho tiempo ser detallada con esta nota, pero necesito hacerlo, porque estoy cansada de presenciar auto-humillaciones.  Con esto me refiero a que antes de hablar, mis compañeros ya se sienten abochornados.

Debe ya quitarse esta idea de que el alumno es inferior. Tampoco es superior, es sencillamente, merecedor de respeto; ambos personajes lo son.

Argumenta sin culpa. A algunos estudiantes les parece que argumentar es un pecado, les aseguro algo: no lo es. Claro… no pretendo motivarles a ser malcriados. Ni que traten de impresionar, o llamar la atención. De forma modesta, se puede pedir una explicación si algún dato no es transparente o exponer por qué se considera que esa respuesta es incierta, y por supuesto, todo será mejor si contamos con evidencia de fuentes fidedignas para respaldar nuestro litigio.

El bocho, ya viene, pero tu dignidad se sostiene. Con esta frase me refiero a que muchas de las personas que imparten la clase no tendrán tacto. Take it for granted, honey. Muchos de ellos, serán pobremente subjetivos, y en lugar de aclarar tus dudas buscarán hacerte ver como un tonto. Pero debes considerar dos puntos, uno, eso dice mucho de su poca educación interpersonal, dos, no eres tal cosa, y las personas que respeten, no te verán como uno. En el peor de los casos, aunque nadie buscase apoyarte, debe bastarte saber quién eres por ti mismo, es decir, no buscar la aprobación de nadie, ya que la dignidad es inherente al ser humano.

Las represalias son un riesgo que hay que tomar.  El consejo más valioso que gracias a mi tío Hernán tengo, es: hablando se entiende. Uno no tiene por qué ser prepotente. Las represalias generalmente vienen cuando una persona se enfrenta a los maestros de forma grosera y tratando de hacerlo quedar como un estúpido. Todos nos equivocamos. Algunos son más competentes que otros, pero todos tienen un valor que no se debe pisotear.

Se piensa en muchas ocasiones que quedar como idiotas es un suicidio reputacional. No lo es. Al contrario, el daño radica en quedarse callados. En mi artículo: La Opinión no es una Serie de Requisitos hablo mucho tocante a mi inconformidad en algo similar.

En fin, queridos compañeros, mi intención no es criticarles por tener miedo, ya que las circunstancias no propician un escenario diferente. En realidad, es que se den cuenta que quedarse callados es un grave problema, ustedes se van carcomiendo por dentro y no se dan cuenta de cuán capaces, inteligentes y astutos son. Necesitamos su valentía; su opinión.

Con mi corazón colgando,

y cansada de ver injusticias aún en los sitios de educación,

Amparo Cribas.

La historia detrás de la ilustración:

En mi trabajo como blog, muchas veces hago colaboraciones, en esta ocasión fue con mi buena colega, Neyba Cerén, ella siempre logra sorprendernos con su arte, es auténtico, apasionado y real.

Tomado de nuestra conversación:

Yo quería dibujar una manzana podrida, pero al final decidí que no, porque ésta no necesariamente representa una mala docencia. Entonces, decidí, mejor colocar al profesor armado. Alguien que señala, alguien que te grita, y te mata a veces hasta los sueños. Hace mucho, un estudiante de literatura me dijo que sus educadores son muy groseros al punto de decirle a sus pupilos que jamás serían buenos escribiendo. Y que feo decirle eso a un alumno, que sueña.

Pueden dejar su comentario, o escribirme a mi correo: nykollcribasc@gmail.com para  manifestar sus posturas al respecto. Con gusto les atenderé.

Sin dirección

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Ella es una flor que amó una sola vez

y al recibir desdén comprendió su valor.

Aquel mozo nunca a su vida volverá

y que ella vuelva a amar aún es una incertidumbre total.

Tiene miedo de amar,

pero miedo no es;

una paradoja…

tal vez.

Se ha convertido en una búsqueda incesable

ve los días, ellos pasan

y la persona indicada

de ella no sabe nada.

No sabe siquiera si debe ser el hombre ideal

o deba ella sus altas murallas bajar.

Esta búsqueda la ha hecho retornar al insano pensamiento

de aquel muchacho al que amó.

Ya no se pregunta si tal vez él la recuerda

sabe con certeza de que así no es

pero se pregunta qué fue lo que de él la cautivó

se pregunta qué fue y cree a medias que lo sabe.

Su libertad y su forma tan extraña de ver la vida

la atrapaba y no le mostraba salida.

Sus promesas sin miedo que no están cumpliendo;

fueron ilusiones no baratas las que le dio,

con su corazón en la mano lo proclamó

en ese momento él no sabía lo que quería

ella siempre lo supo

pero ahora no lo sabe.