Septiembre con Ustedes

Me comprometí a escribir acerca de distintas propuestas de mis lectores. Mi opinión es una más, pero si hay algo en ella que le ayude, bienvenida sea a su vida.

Lo Privilegiados que Somos

Una de mis amigas pidió que escriba al respecto. Realmente, muchas veces me siento mal porque tengo que sobrellevar muchas situaciones sola, y aún más ahora que mi papá se ha ido. Pero, creo que a veces al comparar nuestras experiencias con las de otras personas nos damos cuenta de que para nadie es fácil. Todos cargamos algo y algunos soportan más. 

Siento que específicamente en nuestro país y comunidades podemos observar cómo se necesita. Así que realmente con las comodidades que disponemos podemos salir adelante, ayudar a otros y ser agradecidos porque somos privilegiados. 

Mi mensaje no es un atavío, quiero hacerlo simple. Aunque tengamos muchos problemas y a veces incluso estemos desahuciados, tenemos una obligación de hacer de nuestras vidas algo significativo. Para que puedas funcionar óptimamente sucede mucho ahí dentro, en tu organismo, y hay personas que no podrán disfrutar de ello. 

Así que dar nuestro mejor esfuerzo en todo, o siquiera intentarlo (en caso de que alguna psicopatología o enfermedad de otra índole nos lo impida), es la valentía que debemos “forjar”,“construir”. 

Así como somos tan osados para ser unos malcriados, también debemos canalizar esa furia en nuestras ganas de vivir, porque si no creemos en los milagros, basta con verte en el espejo.  

No tener auto-compasión, no es una opción, porque a veces solo nosotros mismos sabremos lo que sufrimos, pero… “hay que tener rigor” para salir adelante. Aceptemos que si no nos forzamos, algunas metas jamás serían logradas. La disciplina es saber que aunque nos cueste y no queramos hacer algunas cosas, más va a costar jamás ver resultados y vernos hundidos en un anhelo eterno que no se satisface. 

Con Amor, Amparo Cribas 

El orgullo para lo bueno.

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Después de dos días de poca productividad porque había estado con una intoxicación alimentaria, era hora de reestablecer mi rutina habitual (aunque en ese entonces tenía poca o ninguna; por eso de que me ha costado recuperar el ánimo después de que falleció papá, pero esa es otra historia y no quiero desviarme más.)   En fin, necesitaba lavar platos para hacerme una sopa, pues sería lo más adecuado para mi estómago, pero ¿qué creen? Ya eran las 11 AM no había agua.

Así que en vista de que nadie me auxiliaría porque mi mamá dormía tuve que hacerlo aunque costase mucho. Eso sin comentarles, que su servidora no es la mejor cocinando😂🤣. Empecé a llenar la cubeta para recolectar agua, fui lavando los platos, luego piqué la papa, eventualmente y sin pensarlo mucho (obviamente, escuchando algo positivo; Alex Dey), fui preparando la comida que necesitaba y no solo eso…fui arreglando alrededor, y con una inversión de 30 minutos todo se miraba mejor.

En eso pensé, soy capaz de hacer este pequeño logro y muchos más. No hubo necesidad de pedir ayuda sino de pedirme ayuda y hacer lo que emprendía con mucho entusiasmo. Analizando la situación también relacioné varios eventos anteriores en los que se me daba un proyecto en cuna y en un corto plazo había logrado llevarlos a caminar. Por lo tanto, a lo que quiero llegar, amigos, es que “el orgullo para lo bueno“, tomemos un poco de esa actitud soberbia para decir ¿Saben qué? Voy a transformar absolutamente todo lo que se me es dado,  y cualquiera podrá con seguridad confiar en que puedo hacer maravillas.

Con amor a lo bueno,

con ganas de cambiar el mundo,

Amparo Cribas. 

Pueden escribirme en estos comentarios o enviarme un correo a nykollcribasc@gmail.com

Me encantaría conocer su opinión;

es  única y valiosa.

¡Saludos a mis lectores de Honduras, Estados Unidos, Colombia, México, Perú, El Salvador, España, Argentina, Costa Rica, Venezuela, Canadá, Uruguay, Panamá, Guatemala & República Dominicana!

 

Inevitable

Inevitable - Amparo Cribas
Tengo mi lado poético y mucho debe ser explicado aquí, pero mi interpretación más corta es: existen eventos desgarradores que no podemos eludir, y aún así, tatuados con agujas de dolor, debemos continuar, y podemos seguir.

Con amor y un grito de esperanza, 

a nosotros los desahuciados, 

Amparo Cribas.

Sin dirección

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Ella es una flor que amó una sola vez

y al recibir desdén comprendió su valor.

Aquel mozo nunca a su vida volverá

y que ella vuelva a amar aún es una incertidumbre total.

Tiene miedo de amar,

pero miedo no es;

una paradoja…

tal vez.

Se ha convertido en una búsqueda incesable

ve los días, ellos pasan

y la persona indicada

de ella no sabe nada.

No sabe siquiera si debe ser el hombre ideal

o deba ella sus altas murallas bajar.

Esta búsqueda la ha hecho retornar al insano pensamiento

de aquel muchacho al que amó.

Ya no se pregunta si tal vez él la recuerda

sabe con certeza de que así no es

pero se pregunta qué fue lo que de él la cautivó

se pregunta qué fue y cree a medias que lo sabe.

Su libertad y su forma tan extraña de ver la vida

la atrapaba y no le mostraba salida.

Sus promesas sin miedo que no están cumpliendo;

fueron ilusiones no baratas las que le dio,

con su corazón en la mano lo proclamó

en ese momento él no sabía lo que quería

ella siempre lo supo

pero ahora no lo sabe.